Después de un curso escolar ajetreado, todos los niños se merecen unas vacaciones. El verano es tiempo de familia, amigos, aventuras y recuerdos. Pero aunque los niños se toman un descanso bien merecido de las clases, es importante que no dejen de aprender por completo.
Si estás buscando formas sencillas de mantener a los niños aprendiendo durante el verano, aquí tienes nuestras tres estrategias cotidianas favoritas:
- Leer juntos entre 15 y 20 minutos cada día.
- Fomentar conversaciones diarias en inglés haciendo preguntas abiertas.
- Convertir las actividades familiares habituales, como cocinar, pasear o jugar, en oportunidades de aprendizaje.
En Saint Andrew’s, el «summer slide» supone un reto todavía mayor que en muchos otros colegios. Somos un colegio británico internacional en Tenerife y nuestros alumnos aprenden en inglés, por lo que un periodo largo sin escuchar, hablar, leer o escribir el idioma puede dificultarles la vuelta al colegio en septiembre. Esta es una de las razones por las que permanecemos abiertos durante todo julio, dando a los niños la oportunidad de divertirse mientras siguen desarrollando su inglés.
Entonces, ¿qué pasa con agosto?
La buena noticia es que ayudar a los niños a mantener su aprendizaje no significa sentarlos cada día con libros de texto o fichas. De hecho, algunos de los mejores aprendizajes se producen a través de la vida familiar cotidiana.
¿Cómo puede ayudar la lectura diaria a prevenir la pérdida de aprendizaje en verano?
Tan solo 15 o 20 minutos de lectura al día pueden marcar una gran diferencia. Deja que tu hijo elija libros que le interesen, ya sean historias de aventuras, libros divertidos, datos sobre animales o cómics. Leed juntos en voz alta, turnaos para leer o simplemente comentad la historia después. Cada conversación ayuda a ampliar el vocabulario y la comprensión.
¿Por qué es importante la conversación diaria en inglés para retener el idioma?
Los niños aprenden un idioma usándolo. Anímales a hablar en inglés cada día, aunque solo sea durante parte del día. Haz preguntas abiertas:
- ¿Cuál ha sido la mejor parte de tu día?
- ¿Cómo describirías este lugar?
- ¿Qué crees que pasará después?
No hay notas ni exámenes, solo muchas oportunidades para practicar y hablar con confianza.
¿Cómo puedes convertir las actividades familiares cotidianas en aprendizaje?
No necesitas recursos caros. Las actividades familiares habituales están llenas de oportunidades de aprendizaje.
- Cocinad juntos y deja que los niños midan los ingredientes, cuenten y sigan recetas.
- Salid a pasear y descubrid distintas plantas, insectos, aves o nubes.
- Visitad una playa, un parque, un museo o un pueblo cercano y anima a los niños a hacer preguntas sobre lo que ven.
- Jugad a juegos de mesa, cartas o juegos de palabras sencillos que impliquen pensar, esperar turno y hablar.
Sobre todo, no intentes recrear el colegio en casa. El objetivo es mantener viva la curiosidad de los niños, animarles a usar su inglés de forma natural y recordarles que aprender puede ser divertido.
Un poco de práctica cada día marca una gran diferencia. Cuando llegue septiembre, los niños que hayan seguido leyendo, hablando, explorando y jugando tendrán muchas más probabilidades de volver con confianza, con ganas de reencontrarse con sus amigos y con ilusión por otro año de aprendizaje.
Deseamos a todas las familias de Saint Andrew’s un agosto maravilloso, lleno de diversión, risas y muchas oportunidades para aprender juntos.