Es obvio que la capacidad de hablar dos (o más) idiomas con fluidez trae beneficios. Una persona bilingüe disfruta de poder comunicarse con personas de otro idioma y otra cultura con facilidad, es más competitiva en el sector laboral, tiene acceso a más fuentes de información publicada, materia cultural, avances, ideas y demás.
Pero hay otras ventajas de las que no todos somos conscientes:
Una persona bilingüe desarrolla niveles más altos de control cognitivo, haciendo predicciones y respondiendo más rápido.
Ser bilingüe también aumenta la capacidad de procesar información y aprender; es decir, ¡aumenta la inteligencia!
Además, la persona bilingüe está constantemente eligiendo entre idiomas. La consecuencia es que toma mejores decisiones en la vida, basadas en la lógica.
Pero quizás la ventaja más impactante para el individuo es que ser bilingüe abre la mente. Ves el mundo de una manera diferente, y aceptas que las cosas se pueden entender de formas diferentes.
En Saint Andrew’s School intentamos aprovechar todas esas posibles ventajas que tienen nuestros alumnos bilingües. Diariamente, les ponemos retos para que apliquen su control cognitivo, su capacidad de aprender, su agilidad en tomar decisiones y su forma flexible de ver el mundo.