De acuerdo a un reporte reciente (https://www.ef.com.es/epi/), el nivel de inglés de los españoles es uno de los más bajos en Europa. El estudio, basado en datos procedentes de 2 millones de participantes en 112 países y regiones, evaluó las habilidades de personas de diferentes edades y sus resultados fueron muy preocupantes.

Algunos grupos específicos en España han perdido habilidades si lo comparamos con la situación hace 8 años, y otros se han estancado. El único sector de la sociedad cuyo inglés parece haber mejorado son los mayores de 30 años que usan el inglés en su trabajo. Esto puede ser un factor clave: tener oportunidades donde se pueda emplear el idioma es crucial.

Pero mientras que la competencia en el inglés está cayendo en España, su importancia sigue aumentando.

La probabilidad de que un candidato que se postule a un empleo sea seleccionado aumenta un 30% si puede demostrar que podría usar fluidamente el inglés a diario en su trabajo. Para puestos directivos, aumenta hasta un 50%.

Entonces, ¿cuál es la solución? Los gobiernos se han dado cuenta de la importancia del inglés y esto se ve aún más, en una economía global, no como una habilidad extra, sino como una habilidad básica. Las autoridades educativas y profesores también están de acuerdo y se han puesto en marcha para tratar de afrontar este preocupante déficit. Sin embargo, puede parecer que aún se necesita hacer algo más.

No a todos los estudiantes se les ofrece la posibilidad de realizar una “Inmersión” en el inglés, ya sea en el extranjero o en su lugar de origen (el alumnado de Saint Andrew’s vive diariamente inmerso en el inglés sin salir de Tenerife, por ejemplo). Quizás, deberíamos mirar a esos países que van primero en la lista de los más hábiles con el inglés. Los Países Bajos encabezan dicha lista, cuyos ciudadanos emplean el idioma con fluidez, con seguridad y de manera natural. Desde luego no hay una fórmula mágica, pero España no puede continuar quedándose atrás en lo que es, sin lugar a dudas, un factor influyente en el éxito de sus jóvenes y su economía.

English levels falling in Spain!

According to a recent report (https://www.ef.com.es/epi/) the level of English held by citizens of Spain is one of the lowest in Europe. The study, based on data from 2 million participants in 112 countries and regions, tested the skills and abilities held by people of different ages and the results are worrying.

Certain age-groups in Spain have actually lost skills compared to 8 years ago, and other age-groups’ levels have stagnated. The only sector of society whose English seems to have improved is the over-30s who use English at work. This may be a key factor: opportunities to use the language are crucial.

But while English language competence in Spain is falling, its importance continues to rise.

A job candidate’s chance of being selected increases by 30% if they can demonstrate that their English is of a level which could be comfortably used at work. For managerial posts the advantage increases to 50%.

So what is the solution? Consecutive governments have acknowledged the importance of English and that it is increasingly viewed, in a global economy, not as an extra ability but as a basic skill. Education authorities and teachers also agree, and various projects have been put into place to try to tackle this deficit. However, it would seem that more needs to be done.

Not all students are offered the possibility of being ‘immersed’ in English, either overseas or at home (Saint Andrew’s pupils live their day-to-day  life in English, for example, without leaving Tenerife). Perhaps we should look towards the countries coming high on the list of English skills. The Netherlands is in first place, with its citizens functioning in fluent, confident and natural English. There is certainly no magic formula, but Spain cannot continue to lag behind in what is undoubtedly a huge factor influencing the success of its young people and its economy.