Quedan pocos días para que Saint Andrew’s abra de nuevo sus puertas después del descanso veraniego, y es un buen momento para reflexionar sobre por qué las vacaciones escolares son importantes.

Es innegable que a lo largo del verano los niños olvidan parte del conocimiento y las habilidades que adquieren durante el curso. Además, en el caso de nuestros alumnos es especialmente importante intentar que mantengan el contacto con el inglés. Hay que añadir que largos periodos sin colegio pueden suponer un reto para los padres, que en muchos casos deben seguir trabajando y de repente se ven con la tarea añadida de cuidar y entretenar a sus hijos día tras día. Sin embargo, fisiólogos, psicólogos y pedagogos están de acuerdo en que el descanso del colegio es muy importante, tanto física como emocionalmente, además de suponer una ayuda significativa a nivel cognitivo.

Un día en el colegio supone un esfuerzo importante esfuerzo para los niños, como lo es en mayor medida una semana completa. El trimestre es exigiente a nivel físico y mental, y cansa mucho a los pequeños. Despertarse temprano, preparse con prisa, llegar a tiempo al colegio y mantener el ritmo de la rutina diaria no es nada fácil. Si a eso le añadimos la tarea, actividades deportivas, clases de música… vemos que hoy en día los niños llevan vidas muy atareadas. Las vacaciones les bridan la oportunidad de probar otras actividades y de recargar las pilas.

Las vacaciones de verano son importantes a nivel social y psicológico. Un descanso del colegio les da una oportunidad para volver reflexionar sobre quien son y quien quieren ser. Pasan más tiempo con familiares directos e indirectos y forman nuevas amistades. Muchas veces, por una sencilla razón: tienen tiempo para ello. No están influenciados por la necesidad de sacar buenas notas o de adaptarse a la norma social del colegio. En las vacaciones los niños se pueden comportar de forma natural, expresarse más abiertamente y escuchar sus emociones.

 Sin embargo nos vemos ante otra realidad innegable: las vacaciones, si son largas, se vuelven aburridas. Por eso los padres sienten la necesidad de tener a sus hijos ocupados todo el día, todos los días. Pero acaso ¿la libertad es algo malo? Un niño no estará ‘aburrido’ por mucho tiempo si no hay nadie saltando a entre tenerle. Esos momentos callados y lentos son muchas veces cuando los pequeños se vuelven inventores, artistas, atletas, poetas o músicos.

Haríamos bien en observar cuanto aprendizaje se lleva a cabo cuando los pequeños están de vacaciones. Aprenden sobre procesos naturales, finanzas familaires, gestión doméstica, organización de viajes e incluso sobre como negociar con adultos para obtener ventajas adicionales.

Entonces hagamos una pregunta ¿son realmente necesarias las vacaciones escolares? Sí, más que necesarias, son una componente esencial más de la crianza y el crecer. 

School holidays….

With little more than a week remaining before Saint Andrew’s re-opens its doors after the summer break, it is perhaps time to reflect on why school holidays are so important.

It is undeniable that children forget some of the knowledge and skills acquired at school during long breaks between learning, and for our pupils it is especially important for them to keep in contact with the English language. As well as this, long stretches of time without school can be challenging for parents, who may still have to work and who are suddenly expected to entertain their children day after day.

However, physiologists, psychologists and pedagogues all agree that ‘time out’ from school is not only important physically and emotionally, but also brings cognitive benefits.

A day at school is hard work for a child, a whole week even more so, and a full term is physically demanding and tiring. Waking up early, rushing through breakfast, getting to school on time and keeping pace with the daily routine is not a walk in the park! Add to that homework, sports activities, music lessons ………children nowadays lead busy lives. Holidays give children the opportunity to engage in activities when and how they please. They enjoy different kinds of physical activities and much-needed time to recharge their batteries.

In terms of their social and psychological development, a break from school can give children a chance to get back in touch with who they really are and who they want to be. They spend longer periods of time with both direct and extended family members, and they often forge new friendships, simply because they have time to do so. They are not trying to ‘perform’ academically, or conform to what is expected by the rest of the children in a class at school. At holiday times, children can behave ore naturally, expressing themselves more openly and listening to their emotions.

Of course, long school holidays can be boring; another reason why parents sometimes feel the need to have their children fully occupied all day, every day. But is boredom such a bad thing? Some say it is the precursor to creativity. A child will not remain ‘bored’ for long if nobody steps in to entertain them! Quiet moments are often those times when children become inventive geniuses, problem solvers, artists, athletes, poets and musicians.

We would do well to observe how much ‘learning’ takes place when children are on holiday. They learn about natural processes, family finances, household management, travel schedules and even about how to best negotiate with the adults around them in order to gain extra treats!

So are holidays from school really necessary? More than necessary, they are an essential part of growing up.